Variete a la crem

Thursday, November 23, 2006

Los agujeritos


Una galletita de agua, cuadrada, aireada


Sentada en el cordón de la vereda, sacó la última galleta del paquete y antes de comerla, con el ímpetu y la avidez con que había devorado las anteriores, la dio vuelta. Vuelta para acá, para allá; la puso de cara al sol, la arrimó al pavimento. Acercó sus ojos melosos redondos a la galletita y vio. Vio una nueva manera de ver. Vio el mundo. A pedacitos, a trocitos, a cachitos.

Una mancha amarronada volviéndose un perro una cruz plateada deformada volviéndoseen la insignia de un auto un palito largo verdoso tornándose yerba lavada una empuñadura gris macizo volviéndose en la espada del héroe erigido estatua…

Mientras recorría el barrio pensaba en el gran descubrimiento científico que había alcanzado. Desvestir las cosas de a poquito; así, como le gustaba que su amigo le sacara la remera el pantalón las medias el corpiño. En los agujeros de la galletita descubrió la curiosidad que despertaban las desgarraduras. Ahí está lo erótico, sólo ahí en ese vacío entre el todo y el todo. Entre lo todo exhibido y lo todo no visto. Ahí, donde el cierre del vestido se baja, donde el botón de la camisa se desprende, donde terminan las medias y empieza la pollera.

Un moño rosa felpudo volviéndose un delantal de una nena que juega en la esquina un patita flaca negra minúscula volviéndose hormiga que busca su comida en la tierra, una laguna marrón-amarilla volviéndose hoja caída de un árbol de otoño un redondel rojo aplastado volviéndose un paraguas a lunares de una vieja que pasaba….

Los agujeros de las galletitas son eso, decía en un murmullo inaudible, el pedacito de aire en el telón entreabierto, el resquicio por donde respiran las puertas, el intersticio entre los bordes. Agujeritos, susurraba, son ese instante-lugar; esa contención del respiro en la boca del estómago, el temblor que empieza en las manos y acaba en el pecho. Esa aceleración del pulso, latidos galopantes del corazón, el acaloramiento en las mejillas, la piel rosácea.

Giraba y giraba la galletita, la alejaba, la acercaba. El ojo izquierdo, el derecho, los dos. Los vacíos llenos de aire son el permiso del espía, el deseo a punto de saciedad, el primer mordisco siempre delicioso, el antes durante del después. Pensaba. Agujeritos revelación; agujeros de(s)velación. Galleta descubrimiento, descascaración con las yemas de los dedos. La deconstrucción del mundo en la construcción del cuerpo.


"Armar
desnudando
despacio
el espacio", cantaba bajito mientras volvía a su casa

Tuesday, November 14, 2006

¿Visita?

"Me repugna lo hueco,
La afición al misterio,
El culto a la ceniza,
A cuanto se disgrega.
Jamás he mantenido contacto con lo inerte.
Si de algo he renegado es de la indiferencia.
No aspiro a transmutarme,
Ni me tienta el reposo.
Todavía me intrigan el absurdo, la gracia.
No estoy para lo inmóvil,
Para lo inhabitado.

Cuando venga a buscarme,
Díganle:
'se ha mudado' "

Y de paso
pero en voz bien bajita
-como un soplido fugitivo-
díganle

que lo extraño

Friday, November 03, 2006

Bajo juramento

Vengo a desdecir una historia que le conté sobre mí.

En el estrado del juez sienta sus ojos pardos redondos y la mudez reseca que me inquieta.
La oigo, sugiere su golpecito de cabeza al aire
Doy unos pasos en el tablado, busco a mi abogado. ¿Licencia o franco?
Demoro roja violeta. La puerta del fondo está cerrada.
Ahueco el pecho para llenarlo. Pero sólo vacío
La oigo, sugiere el movimiento de su mano
Y el tiempo se desinfla y espesa la espera
Sobre el pantalón de raso, mis uñas despintadas amoratan la piel
Deshielo de montañas en mi lengua.
me acerco, mis labios pálidos e inconscientes aspiran, ahora, el mismo suspiro que el de él

En mi voz huelgan las palabras
que se desprenden aleteando
desde mi nariz hasta su cara


Esa es toda la verdad, señor juez.